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Apenas sabía coger un pincel pero soñaba con ser la nueva Pablo Picasso. Su niñez la recuerda como una etapa muy feliz en su Bilbao natal donde no había tiempo para aburrirse: siempre había algún plan con familiares y amigos. Años más tarde, abandonó la idea de dedicarse al mundo de las artes y optó por la economía ya que abría más puertas. Lo que no esperaba fue abrirlas ella solita cuando puso Europa a sus pies para descubrir Estonia, Austria y Francia. Y, aunque su corazón un francés lo robó, Düsseldorf también la enamoró. Hoy conocemos a Hor, una Madre de Bandera, quien ha comprendido, después de ser mamá, la complejidad y la belleza de la maternidad.

Hor, nuestra protagonista

Esta bilbaína de 34 años lleva 8 viviendo en Düsseldorf, donde se ha sentido muy arropada desde el primer momento: “llegué un sábado de Carnaval y me enamoró la simpatía y la amabilidad de la gente. Todas las personas que he conocido durante este tiempo, sobre todo al principio, hicieron todo lo posible para que mi integración fuera lo más fácil posible”, nos cuenta Hor.

Y se integró de tal forma que afirma sentirse en un estado de enamoramiento constante por Düsseldorf. “Es una ciudad muy viva, siempre hay cosas que hacer y la gente siempre está en la calle”, añade.

No obstante, no todo es de color de rosa para Hor. Hay algo en la cultura düsseldorfiense que le inquieta: la rapidez de las cajeras del supermercado! “No te da tiempo a abrir la bolsa y ya han escaneado todos los productos”, asegura Hor. Y, aunque nuestra protagonista no ha mejorado en la rapidez en lo que al guardado de la compra se refiere… “me lo tomo con más calma si no , no consigo meter todo en la bolsa”.

Lo que más me gusta es el carino y la amabilidad de la gente de Düsseldorf, lo que me disgusta es la rapidez de las cajeras del supermercado: todavía no he abierto la bolsa y ya han escaneado todos los productos!

Hor

Esa misma calma es la que le transmitieron tanto el personal sanitario como la gente en la calle durante su embarazo. Hor se sintió abrumada por el cariño y la educación con la que personas desconocidas la trataban durante este período.

Düsseldorf/Unsplash

Esta bilbaína de 34 años se convirtió en mamá un 3 de septiembre de 2021. Asegura que su parto fue complicado pero que “en todo momento se respetaron todas mis decisiones y agradezco enormemente el cuidado y el cariño que recibimos durante la semana que pasamos en el hospital”.

Tras el parto, Hor tuvo que enfrentarse a la revuelta hormonal de la cuarentena. Un período bastante frágil donde su matrona fue un apoyo crucial. “Además, en Alemania, existen muchos cursos y talleres post parto donde puedes conocer a otras mamás en la misma situación”, añade.

Eso sí, el jarro de agua fría se le desbordó durante la primera visita al ginecólogo, quien después de la exploración post cuarentena, la despidió hasta la revisión anual: “me sentí muy sola con todas las hormonas revueltas y sin saber exactamente cómo manejarlas. Me dio la sensación de que te revisan exhaustivamente durante el embarazo y, una vez superado, no eres tan importante”, nos comenta Hor.

Con sus pros y sus contras, nuestra protagonista asegura que no cambiaría absolutamente nada en el transcurso de su embarazo, parto y post parto en Alemania. Lo que sí desearía es que “mi familia en España disfrutara un poco más de mi hija y por qué no, dejarla 5 minutos con los abuelos para tener un poco de tiempo para mí también sería de gran ayuda”.

Me encantaría que mi familia disfrutara un poco más de mi hija y, por qué no, dejarla 5 minutos con los abuelos para tener un poco de tiempo para mí también sería de gran ayuda

Hor

La maternidad cambia a una mujer para siempre. A Hor, la maternidad le ha enseñado a tener más empatía y comprensión con las madres/padres y un respeto y admiración absoluta por su madre y sus abuelas: “ahora entiendo todo lo que hicieron (y siguen haciendo) por nosotros”.

Imagen: Unsplash

Junto a su marido francés, ella española y una hija nacina en Alemania forman una familia multilingüe: el francés, el español, el alemán e incluso el inglés son los idiomas a los que a la pequeña ya van familiarizando: “en casa intentamos que tenga libros y juegos en los 4 idiomas además el alemán lo oye en casa y en la calle, yo me comunico con ella en español, su padre en francés y también realizamos actividades con ingleses nativos por lo que esa lengua también le resultará familiar”, explica Hor.

  • 3 Consejos de Hor para las futuras mamás en Alemania

1.- Buscar una matrona cuando el ginecólogo confirme el embarazo. El cómo encontrarla os lo expliqué aquí.

2.- El idioma no debe de ser una barrera: ante la duda, preguntad siempre.

3.- Disfrutad de este tiempo y participad en cursos tanto solas como con vuestros bebés. Es una buena forma para conocer mamás que estén en vuestra misma situación y os ayudará a ver que no estáis solas en este proceso de la maternidad, complejo y bello al mismo tiempo.

Querida Hor, no te convertiste en Picasso pero nos has regalado unas pinceladas preciosas gracias a tu historia y a tu forma de ver y vivir la maternidad en Alemania. Muchas gracias Madre de Bandera!